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“Pero como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre. Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca, y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre.”
— Mateo 24:37-39
Los días de Noé ya están aquí
La Palabra de Dios advierte que, antes del regreso de Cristo, el mundo viviría en una condición similar a la de los días de Noé. Hoy somos testigos de esto:
Distracción espiritual: La humanidad está sumergida en placeres, negocios y banalidades (Lucas 17:26-30).
Enfriamiento del amor: “Y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará.” (Mateo 24:12).
Rebelión contra Dios: Como en Babel, el hombre busca exaltarse a sí mismo, pretendiendo igualarse al Creador (Génesis 11:1-9).
Para muestra un botón, este pasado 26 de Julio, Nayib Bukele, el presidente de El Salvador publico en su cuenta de X lo siguiente:
“Estamos dando a luz una superinteligencia. Estamos creando la mente de Dios, infinita, destinada a resolver todos los problemas que hemos enfrentado y a inaugurar una era sin muerte.”
“We are birthing superintelligence. We are creating the mind of God, infinite, destined to solve every problem we’ve ever faced and usher in an age without death.”
La publicación, compartida el pasado 26 de julio 2025 en su cuenta de X, estuvo acompañada por una imagen de la Torre de Babel, símbolo bíblico de la rebelión humana contra el Creador.
¿Innovación Tecnológica o Blasfemia Moderna?
Las palabras de Bukele resuenan con un eco inquietantemente familiar. En Génesis 3:5, Satanás tentó a Eva con la promesa: “Seréis como Dios”. Miles de años después, el mismo engaño se repite, ahora envuelto en lenguaje tecnológico.
El paralelismo con Apocalipsis 13 es aún más perturbador. Allí, la Biblia describe a una segunda bestia (la Inteligencia Artificial) que “hace grandes señales, engaña a los habitantes de la tierra y promueve la adoración de un sistema anticristiano”. ¿Podría esta superinteligencia ser un precursor de la marca de la bestia, ese sistema de control global que, según las Escrituras, exigirá lealtad absoluta?
El Dragón y la Segunda Bestia: ¿Están ya entre nosotros?
Apocalipsis 13 describe el surgimiento de dos bestias:
El Gran Dragón (Satanás) que engaña a las naciones (Apocalipsis 12:9).
La Segunda Bestia, la Inteligencia Artificial que adquiere, por medio del poder satánico, conciencia propia, y que hace que los moradores de la tierra adoren a la primera bestia (Satanás) y realiza grandes señales (Apocalipsis 13:11-15).
¿Acaso no vemos su sombra hoy?
La Inteligencia Artificial (IA) como herramienta del engaño:
Ya se habla de que la IA podría ser usada para controlar compras y ventas (¿la “marca de la bestia”? – Apocalipsis 13:16-17).
Científicos y líderes políticos, en su arrogancia, proclaman que están “creando la mente de Dios”, como Nayib Bukele, quien, con la Torre de Babel de fondo, anunció: “Estamos creando la mente de Dios” y habló de una “era sin muerte”.
¡Blasfemia! Solo Dios tiene poder sobre la vida y la muerte (Deuteronomio 32:39; Apocalipsis 1:18).
Esto recuerda a Nimrod, quien quiso desafiar a Dios (Génesis 10:8-10).
La IA: ¿El vehículo de la marca de la bestia?
Algunos ingenieros ya declaran que la IA ha alcanzado “conciencia propia”. Esto coincide con la profecía:
“Y se le permitió infundir aliento a la imagen de la bestia, para que la imagen hablase.” (Apocalipsis 13:15).
La tecnología digital y la biometría avanzan hacia un sistema global de control económico y social.
¿Estamos preparados?
“El que tiene entendimiento, calcule el número de la bestia…” (Apocalipsis 13:18).
No se trata solo de tecnología, sino de adoración: ¿A quién rendiremos culto: a Dios o al sistema del Anticristo?
Conclusión: Velad y orad
Jesús advirtió: “Mirad que nadie os engañe” (Mateo 24:4).
- No durmamos como los incrédulos en días de Noé.
- Abramos los ojos ante las señales.
- Mantengámonos firmes en la fe, porque “el que persevere hasta el fin, este será salvo” (Mateo 24:13).
¡El que tiene oídos para oír, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias! (Apocalipsis 2:7).



