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En el mundo actual, hay dos tipos de iglesias: una que predica solo amor y prosperidad, evitando hablar de justicia y juicio, y otra que proclama el evangelio completo, incluyendo el llamado al arrepentimiento y la advertencia del juicio venidero. La primera busca agradar al mundo, mientras que la segunda enfrenta el rechazo por predicar la verdad de Dios, tal como lo hicieron Jesús y los apóstoles. La verdadera iglesia no teme ofender si es para cumplir su misión divina.
La iglesia del libro de los Hechos, también conocida como la iglesia primitiva, se caracteriza por varios elementos fundamentales que la distinguen y que brillan por su ausencia en la iglesia de hoy:
- Unidad y comunidad: Los creyentes estaban profundamente unidos en una comunidad de fe. Compartían todas las cosas en común, ayudándose mutuamente en sus necesidades materiales y espirituales (Hechos 2:44-45). Esta solidaridad era una expresión visible de su amor cristiano.
- Dependencia del Espíritu Santo: Desde el día de Pentecostés, cuando el Espíritu Santo descendió sobre los creyentes (Hechos 2), la iglesia primitiva actuaba bajo el poder y la guía del Espíritu. Los milagros, las señales y las manifestaciones del poder de Dios eran comunes, y los apóstoles predicaban con denuedo gracias a esta influencia.
- Predicación centrada en Cristo: El mensaje central de la iglesia era Jesucristo, su vida, muerte y resurrección. Los apóstoles proclamaban el evangelio con gran poder, y su mensaje estaba enfocado en el arrepentimiento y la salvación por medio de Cristo (Hechos 2:38).
- Oración constante: La iglesia primitiva se caracterizaba por su vida de oración intensa. Estaban dedicados a la oración como una práctica constante tanto en momentos de crisis como en la vida diaria (Hechos 1:14, 2:42).
- Crecimiento exponencial: Gracias a la obra del Espíritu Santo y la predicación eficaz de los apóstoles, la iglesia experimentó un crecimiento rápido y significativo. Multitudes se unían a la fe diariamente (Hechos 2:41, 4:4).
- Persecución y firmeza en la fe: Aunque enfrentaban persecución de las autoridades religiosas y políticas, los primeros cristianos mostraban una gran valentía y resistencia. No retrocedían ante el sufrimiento, sino que seguían predicando con más fuerza (Hechos 4:18-20).
- Enseñanza apostólica: Los creyentes se mantenían firmes en la doctrina de los apóstoles, es decir, en las enseñanzas que habían recibido directamente de aquellos que caminaron con Jesús (Hechos 2:42).
- Diversidad y misión global: Aunque comenzó como un movimiento principalmente judío, la iglesia en Hechos pronto se expandió a gentiles y personas de diferentes culturas y naciones (Hechos 10). Esto muestra la naturaleza inclusiva y global de la misión de la iglesia.
En resumen, la iglesia en el libro de los Hechos era una comunidad vibrante y dinámica, marcada por la obra poderosa del Espíritu Santo, una profunda comunión entre sus miembros, y una misión clara de proclamar el evangelio a todo el mundo.



