Getting your Trinity Audio player ready...

Por: William Osmar Chamagua

En una colina oscura y callada de amor,
Llena de odio, llena de rencor, se alzó una cruz, de muerte cargada.
Clavado en ella fue el Justo, el Santo, el Fiel,
el Rey del cielo, nuestro amado, bendito y Todopoderoso Señor y Salvador.

Corona de espinas, burlas sin fin,
sangre y silencio sobre el jardín.
Manos abiertas, clavos de horror,
y un mundo ciego a nuestro Señor y Salvador.

El cielo se oscurece en su dolor,
la tierra y el universo tiemblan con temor.
“Elí, Elí… LAMA SABACTANI” clama el Redentor,
la soledad parte, rompe, hiere de muerte su interior.

No fueron los clavos los que lo ataron, no fueron los clavos quienes lo mataron.
fue el amor por quienes le fallaron, fue el amor por quienes lo traicionaron.
Cada herida, una redención,
cada gota de sangre derramada, una salvación.

En esa cruz murió la esperanza,
para resucitar con alabanza.
Y en su quebranto, sin defensa,
pagó la culpa, por nuestros pecados dio su vida, por usted, dio su vida por mi.Oh Cristo amado, Cordero fiel,
que diste todo por nuestro bien.
En la cruz viste nuestro castigo,
y nos dejaste tu eterno abrigo. Gracias amado y Todopoderoso Dios.

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *