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La Igualdad Radical del Evangelio

En Gálatas capitulo 3 verso 28, el apóstol Pablo declara: “Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer, porque todos somos uno en Cristo Jesús”. Este versículo establece un principio revolucionario para todas las generaciones habidas y por haber: en el Reino de Dios, no hay espacio para la discriminación de ningun tipo. Sin embargo, en nuestro mundo, como de todos es conocido, el machismo, el racismo y la injusticia social persisten, incluso bajo estructuras de poder que se autodenominan “cristianas” en nuestros días, “MAGA”, en los Estados Unidos, es el mejor ejemplo de esto.
Pregunto entonces: ¿Es MAGA, un movimiento político plagado de racismo, violencia y de injusticia social, compatible con el Cristianismo?
Lastimosamente, el movimiento Make America Great Again (MAGA), liderado por Donald Trump, ha sido promovido por muchos evangélicos como un resurgir de los “valores cristianos”. Pero, ¿realmente refleja el mensaje de Jesús? Analicemos, pensemos y no nos dejemos llevar por la propaganda y la desinformación. Veamos lo que en realidad MAGA representa: 

Ataques a los Más Vulnerables: Trump y Elon Musk han amenazado repetidamente con recortar el Seguro Social y programas como Medicaid, que sostienen a millones de ancianos, personas con discapacidades y minorías pobres. Elon Musk, el hombre más rico del mundo y aliado político de la ultraderecha, ha calificado estos programas como “insostenibles” y los ha llamado “Ponzi-Scheme”, ignorando su impacto en las comunidades pobres y marginadas. Por supuesto, esta injusticia y abuso de poder es fácil cometerla cuando se hace desde la comodidad de la ultra riqueza.

Criminalización de los Migrantes: Las políticas de “tolerancia cero” contra indocumentados, incluyendo la separación de familias y condiciones inhumanas en centros de detención, contradicen el mandato bíblico de “amar al extranjero” (Deuteronomio capítulo 10 verso 19). Las personas indocumentadas son hoy llamadas “criminales” y, si son varones, sin haber cometido delito alguno, corren el riesgo de terminar en el CECOT, una de las prisiones más infames en todo el mundo localizada en El Salvador. El Presidente de El Salvador, Nayib Bukele, quien además dice ser un hombre “temeroso de Dios” es uno de los más ardientes y leales apoyos de Trump y su movimiento MAGA en todo el mundo.

Retórica Racial Divisiva: El lenguaje utilizado por figuras como Trump (e.g., llamar a países africanos, del caribe y centroamericanos “agujeros de “M” o  infernales” o decir que los inmigrantes mexicanos son “violadores”) alimenta el racismo sistémico. Trump ha llegado incluso a un nivel tan bajo y degradante que ha llamado “animales” a la gente indocumentada.

Si el cristianismo verdadero se trata de “dar de comer al hambriento, a la vida, al huérfano y visitar al prisionero” (Mateo capítulo 25 versos 35 y 36), MAGA representa exactamente todo lo opuesto. No representa el amor, representa el odio. No representa la paz, representa la guerra. No representa a Jesus, representa al diablo. ¿Cómo puede este movimiento político fascista ser compatible con el cristianismo?; todo lo contrario, es más bien un movimiento que oprime a los mismos que Jesús defendió y por quienes el Señor dio su propia vida.

El Racismo Sistémico Hoy: 

Violencia Policial: El asesinato de George Floyd y Breonna Taylor, hace algunos años, expuso cómo las comunidades negras siguen siendo desproporcionadamente victimizadas. A pesar de las protestas, muchos líderes políticos minimizan el problema o lo atribuyen a la “ley y orden”.

Desigualdad Económica: Mientras el 1% más rico (incluyendo figuras como Musk) acumula riqueza, millones de latinos, afroamericanos, minorías y nativos americanos enfrentan pobreza generacional. Los recortes a programas sociales en el actual gobierno de Trump profundizan esta brecha.

Leyes Antiinmigrantes: Estados como Texas y Florida han aprobado legislaciones que criminalizan a migrantes, ignorando que muchos huyen de violencia y pobreza en sus países de origen—situaciones que la Biblia llama a compadecer (Éxodo 22:21).

El Rol de la Iglesia: ¿Silencio ó Profecía? 

La iglesia no puede y no debería permitir que su mensaje de amor y de paz, como lo es el evangelio del Señor Jesucristo, sea secuestrado por ideologías políticas como “MAGA”. La iglesia ha sido llamada a:

Denunciar la injusticia en todo lugar, en todos los tiempos y en todas las generaciones hasta que el Señor Jesús venga: Como los profetas del Antiguo Testamento (Amós 5:24), la iglesia debe exigir justicia para los oprimidos, incluso si eso significa confrontar a gobiernos y poderosos.

Actuar con Compasión: Apoyar la justicia social, abogar por programas de vivienda y defensa legal para migrantes, siguiendo el ejemplo de la iglesia primitiva (Hechos 4:32-35).

Rechazar el Nacionalismo Idólatra: El cristianismo no es una bandera ni un partido político con intereses egoístas. Jesús nunca promovió el odio al que es “diferente”, sino más bien el Señor siempre promovió la reconciliación y el amor entre los hombres en todas las naciones bajo el cielo (Efesios 2:14).

¿De Qué Lado Está la Iglesia?

El racismo y la injusticia no son solo “problemas políticos”; son pecados estructurales y sociales. Si la iglesia calla ante el sufrimiento de los pobres y marginados, traiciona el Evangelio y se vuelve cómplice de esa maldad. Como escribió Dietrich Bonhoeffer, “el silencio ante la injusticia es complicidad”. Hoy, más que nunca, los cristianos debemos elegir a quien queremos seguir: ¿A Cristo Jesús o a los ídolos del poder y la exclusión?

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