“Todo reino dividido contra sí mismo es asolado, y toda ciudad o casa dividida contra sí misma no permanecerá.”
El pleito público entre Elon Musk y Donald Trump revela la fragilidad de los reinos divididos por el orgullo. Jesús advirtió: “Un reino dividido no puede permanecer” (Mateo 12:25). Su hipocresía y ambición exponen la ruina que trae la soberbia (Proverbios 16:18). La Iglesia debe aprender: sin humildad y unidad, todo se desmorona. Solo en Cristo, el verdadero poder perdura. ¡Arrepentimiento y unidad son el camino!










