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No es una pregunta de si ocurrirá, sino más bien la verdadera interrogante debe enfocarse en cuándo ocurrirá. La Biblia profetiza eventos que últimamente han ocupado titulares en los noticieros globales. Las escrituras nos adelantan proféticamente que se avecina una tempestad perfecta que sacudirá las naciones en todos los ámbitos: financiero, político, espiritual y militar. En este contexto, la gloria de Dios se manifestará, eventualmente, a todas las naciones.
La profecía en cuestión describe a las naciones de forma simbólica y las llama bestias, cada una con sus propias ideologías políticas y sistemas económicos. Curiosamente, son estas mismas naciones las que empujan al mundo hacia el abismo y lo conducen a la ruina. Estas naciones, profetizan las escrituras, se convertirán eventualmente en la cuna del poder del Anticristo; son ellas las que le darán el poder económico, político y militar con el cual somete al mundo a su autoridad, poder y voluntad.
En el libro de Daniel 7:1-8, se detallan las visiones de cuatro bestias, que representan poderes mundiales, fácilmente identificables hoy como naciones modernas. Daniel 7:5 ilustra una de estas bestias como un oso, un símbolo asociado comúnmente con Rusia, conocida como el Oso Ruso debido a su influencia económica, política, militar y nuclear. La profecía bíblica describe a este oso como levantándose de un lado más que del otro, con tres costillas entre sus dientes, costillas que posiblemente representan a Belarus, Crimea y hoy, desde hace dos años, a Ucrania.
Recientemente, el 10 de febrero de 2024, durante un mitin político, Donald Trump expresó su disposición a que Rusia actuará según su voluntad con los países miembros de la OTAN que no paguen lo suficiente. Estas palabras, aunque ignorantes de la profecía bíblica, coinciden sorprendentemente con ella, señalando los eventos que se esperan y que se avecinan en estos últimos tiempos.
Estos versículos nos invitan a reflexionar sobre el papel de las naciones en los eventos proféticos y a estar alerta ante los acontecimientos mundiales que podrían estar cumpliendo las escrituras. La sabiduría y discernimiento espiritual son esenciales en estos tiempos turbulentos para comprender los tiempos en que vivimos y prepararnos para lo que está por venir.
La profecía del Apocalipsis 6 nos presenta la visión de cuatro jinetes, cada uno montando un caballo de un color diferente: blanco, rojo, negro y amarillo. Estos caballos simbolizan sistemas políticos, religiosos y económicos que influyen en el mundo.
En Apocalipsis 6:1-2, el primer jinete monta un caballo blanco. Este caballo representa el sistema político-religioso identificado con la Iglesia Católica Romana. El color blanco sugiere una apariencia de pureza o santidad, que se refleja en las vestimentas del Papa y en otros símbolos eclesiásticos. Aunque el jinete lleva un arco, no tiene flechas, lo que podría simbolizar su participación en conflictos sin un compromiso directo en la violencia física. La corona que lleva indica un poder político-imperial, representando la influencia y el dominio histórico de la Iglesia Católica sobre diferentes territorios y pueblos. De hecho, son muchas las naciones que se identifican como países católicos debido a su herencia é identidad político-religiosa con la Iglesia Católica Romana.
Es esencial comprender el simbolismo detrás de estos jinetes y sus caballos para interpretar las implicaciones de estas visiones proféticas en el contexto actual y entender cómo influyen en los eventos mundiales y en el cumplimiento de las escrituras. Este caballo blanco se convertirá además en el falso profeta, que junto y de la mano del anticristo, llevará al mundo a la II Guerra Mundial (Apocalipsis 19:20).
Apocalipsis 6:3-4 nos presenta la apertura del segundo sello, revelando otro jinete y su caballo, de color bermejo o rojo. Este caballo simboliza las naciones gobernadas bajo la bandera del comunismo-socialismo, caracterizadas por su ideología política. Países como China, Rusia y Cuba son ejemplos prominentes de esta tendencia. El color rojo evoca la asociación con el comunismo y su influencia en la política mundial.
El texto bíblico indica que al jinete se le otorga \”poder de quitar de la tierra la paz, y que se matasen unos a otros\”, lo que refleja la historia de estas naciones bajo regímenes comunistas. Muchos de estos gobiernos han llegado al poder a través de conflictos internos y guerras civiles, provocando la muerte de sus propios ciudadanos en luchas por el control político. Ejemplos como la Revolución Rusa de 1917, el ascenso de Mao en China en 1949 y el régimen de Castro en Cuba en 1959 ilustran este patrón histórico de violencia y confrontación en la búsqueda del poder comunista.
Es esencial comprender cómo estas profecías bíblicas arrojan luz sobre los eventos históricos y actuales, destacando las tendencias políticas y sociales que han moldeado el mundo. La interpretación de estos símbolos nos ayuda a discernir los patrones históricos y a reflexionar sobre las implicaciones espirituales y sociales de los acontecimientos presentes.
En Apocalipsis 6:5-6, el tercer sello revela otro jinete y su caballo, esta vez de color negro. Este caballo representa el sistema político-económico conocido como capitalismo. La presencia de una balanza en manos del jinete simboliza el mercado o la bolsa de valores, destacando la importancia del comercio en este sistema.
El texto bíblico declara: \”Dos libras de trigo por un denario, y seis libras de cebada por un denario; pero no dañes el aceite ni el vino\”. Esta descripción refleja la esencia del capitalismo, donde la oferta y la demanda determinan los precios. Las referencias al trigo y la cebada indican los productos básicos de la alimentación, mientras que el aceite y el vino representan la riqueza y la prosperidad económica. Proteger el aceite y el vino sugiere la prioridad de preservar la economía en este sistema.
Un ejemplo histórico de la importancia económica en la política es la campaña presidencial de Bill Clinton en la década de 1990, donde su lema fue: \”Es la economía, estúpido\”. Esto ilustra cómo los líderes políticos reconocen la centralidad de la economía en la toma de decisiones y la influencia del capitalismo en la sociedad moderna.
Comprender estas profecías bíblicas nos permite reflexionar sobre los sistemas políticos y económicos que afectan nuestras vidas y cómo pueden influir en los eventos futuros. La interpretación de estos símbolos nos ayuda a discernir las implicaciones espirituales y sociales de los sistemas que moldean el mundo en que vivimos.
En Apocalipsis 6:7-8, se nos presenta la apertura del cuarto sello, revelando otro jinete y su caballo, esta vez de color amarillo. Este caballo simboliza la muerte, y el jinete es nombrado como \”Muerte\”, seguido de cerca por el Hades. La descripción detalla que se le otorga poder sobre la cuarta parte de la tierra, autorizándolo a matar con diferentes calamidades.
Es importante notar que el término griego originalmente traducido como \”amarillo\” tiene su raíz en la palabra \”cloros\”, que es también la raíz de la palabra \”clorofila\”, el pigmento que da el color verde a las hojas de los árboles. Por lo tanto, el color de este caballo es más cercano al verde o amarillento. Esta asociación nos lleva a considerar la simbología del color verde en un contexto político-religioso, que está representado por el Islam.
El Islam, como sistema político-religioso, controla aproximadamente una cuarta parte de la población mundial y se identifica con el color verde en muchas de sus representaciones simbólicas. Las escrituras profetizan que este sistema tendría poder sobre una cuarta parte de la tierra y sería responsable de causar muerte y destrucción a través de diferentes medios, incluyendo la espada, el hambre, la enfermedad y las bestias salvajes.
La presencia de este jinete y su caballo amarillo-verdoso nos recuerda la realidad de la muerte y el sufrimiento que acompañan a los conflictos político-religiosos en muchas partes del mundo. Nadie ignora a estas alturas que en todo lugar en donde este caballo amarillento o verduzco que representa al sistema político-religioso musulman está presente, la muerte, el dolor y el sufrimiento le acompañan. Es crucial entender estas profecías bíblicas para discernir las implicaciones espirituales y sociales de los eventos mundiales y buscar un entendimiento más profundo de nuestro tiempo y las dinámicas políticas y religiosas que lo caracterizan.
En resumen, en la interpretación bíblica, las bestias representan a las naciones, mientras que los caballos y sus jinetes simbolizan los sistemas de gobierno político-religiosos que surgirán en los últimos tiempos y que alcanzarán su culminación durante la III Guerra Mundial. Estos sistemas de gobierno político-religiosos mundiales servirán al anticristo y, por extensión, al falso profeta en los tiempos finales.
La influencia destructiva de estos poderes malignos se manifiesta en la muerte de una tercera parte de los habitantes de la tierra, como se profetiza en las Escrituras. Este evento catastrófico representa el clímax de la maldad y la corrupción que caracterizará los eventos apocalípticos del final de los tiempos.
Es esencial comprender el simbolismo y las profecías bíblicas relacionadas con estos sistemas político-religiosos para discernir los signos de los tiempos y prepararse espiritualmente para los eventos venideros. La III Guerra Mundial, con su devastación y pérdida de vidas a una escala sin precedentes, sirve como un recordatorio vívido de las realidades proféticas y la importancia de estar alerta y preparado para los acontecimientos futuros.



