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En tiempos recientes, la política de inmigración y la retórica pública han polarizado opiniones en los Estados Unidos bajo la administración controvertida de Donald Trump. Como cristianos, es crucial revisar qué dice la Biblia sobre cómo debemos tratar a los extranjeros, a los marginados, a nuestros hermanos indocumentados de cuya sangre somos todos, contrastando estos principios con las políticas del gobierno actual que etiquetan a los inmigrantes como “criminales”.
En contraste a esas mentiras y etiquetas malvadas, la biblia en Lucas 1:53-55 nos alumbra el camino cuando nos enseña: “Dios ha llenado de bienes a los hambrientos y ha despedido a los ricos sin nada. Ha ayudado a Israel, su siervo, recordando su misericordia, como lo prometió a nuestros antepasados, a Abraham y a su descendencia para siempre.
Esta porción de las Escrituras nos recuerda que Dios se preocupa por los marginados, desfavorecidos y por los forasteros (indocumentados), esta es una verdad que contrasta con las políticas que excluyen o criminalizan a los inmigrantes por su estatus legal en los Estados Unidos de hoy y del pasado.
Como dirían mis antepasados: “Al fin salió el peine”. Quizás hoy, todos los incrédulos que pensaban que el Sr. Trump era solo un “boca floja”, finalmente comprendan que, al menos en estos aspectos, él no estaba mintiendo; lo repetía incansablemente durante la campaña. Son millones los nuestros que traicionaron a su propia gente, quienes, habiendo alcanzado el “sueño americano” y convertidos en “ciudadanos”, olvidaron que ellos también un día fueron “criminales indocumentados” o “hijos de criminales indocumentados”, y terminaron apoyando a un verdadero “criminal convicto”.
Es irónico, cada vez que la historia se olvida, tiende a repetirse. No solo las modas, que viven en un constante mundo de reciclaje, sino también los gobiernos, las guerras, los abusos de poder, la manipulación, el engaño y todas estas cosas vuelven a surgir cuando las mayorías olvidan el resultado de su desidia. Lo que hoy sucede ya ocurrió en la Alemania de los años 30, bajo el mando de Hitler; solo que en aquellos años, los “migrantes (indocumentados) criminales” fueron los judíos. Hoy, somos todos aquellos que no tenemos la piel blanca, ni los ojos azules, ni el cabello rubio.
De acuerdo a ABC News, los inmigrantes “criminales” “no son bienvenidos”, según un nuevo anuncio multimillonario del DHS quien dijo que hay dos versiones del anuncio: nacional e internacional. El Departamento de Seguridad Nacional lanzó el martes una campaña publicitaria multimillonaria dirigida a quienes intentan ingresar ilegalmente a los Estados Unidos, diciendo: No lo intenten. El DHS dijo que hay dos versiones del anuncio. Una se lanzará a nivel nacional y la otra a nivel internacional. La versión nacional del anuncio muestra a la secretaria del DHS, Kristi Noem, elogiando al presidente Donald Trump por “asegurar la frontera”.
“Si usted es un extranjero criminal que está considerando ingresar ilegalmente a Estados Unidos: ni siquiera lo piense. Si viene aquí y viola nuestras leyes, lo perseguiremos. Los criminales no son bienvenidos en los Estados Unidos”, dijo Noem.
Lo irónico de todo esto es que, aunque para el Sr. Trump los “pobres son criminales ilegales”, para Cristo Jesús, esos mismos pobres son los que Él ha invitado a las bodas del Cordero en el Reino de Dios.
Lucas 14:16-24: 16 Entonces Jesús dijo: “Un hombre preparó una gran cena y convidó a muchos. 17 A la hora de la cena, envió a su siervo para decir a los invitados: ‘Venid, que ya todo está preparado.’ 18 Pero todos a una comenzaron a excusarse. El primero dijo: ‘He comprado una hacienda y necesito ir a verla; te ruego que me excuses.’ 19 Otro dijo: ‘He comprado cinco yuntas de bueyes y voy a probarlos; te ruego que me excuses.’ 20 Otro dijo: ‘Acabo de casarme y, por tanto, no puedo ir.’ 21 Al volver, el siervo informó de estas cosas a su señor. Entonces, enojado, el padre de familia dijo a su siervo: ‘Ve pronto por las plazas y las calles de la ciudad, y trae aquí a los pobres, los mancos, los cojos y los ciegos.’ 22 El siervo dijo: ‘Señor, se ha hecho como mandaste, y aún hay lugar.’ 23 Entonces el señor dijo al siervo: ‘Ve por los caminos y por los vallados, y fuérzalos a entrar, para que se llene mi casa.’ 24 Porque os digo que ninguno de aquellos hombres que fueron invitados gustará mi cena.”
Pero eso no es todo; The Wall Street Journal informa que este gobierno ha hecho un uso amplio de los poderes de emergencia para impulsar prioridades políticas. Este enfoque es similar al “playbook” utilizado por el gobierno de El Salvador bajo su “Régimen de Excepción”, que le permite hacer prácticamente todo lo que desea. Si las fuerzas del bien no intervienen, la historia ya es testigo de todo lo que, debido a nuestra desidia, incredulidad, mediocridad y malinchismo, pronto podría convertirse en realidad en los Estados Unidos de Norteamérica.
Los críticos, incluidos algunos conservadores, sostienen que se utilizan declaraciones de emergencia exageradas para crear justificaciones legales para acciones contundentes. Otras órdenes ejecutivas señalan que la entrada de inmigrantes sin “estatus legal” constituye “una invasión”, lo que otorga al presidente autoridad de emergencia para dejar de aceptar solicitudes de asilo de quienes cruzan desde México, además de permitir al Departamento de Defensa reasignar fondos para proyectos como un muro a lo largo de la frontera, sin la aprobación del Congreso.
Un memorando del Departamento de Seguridad Nacional mencionó condiciones de emergencia para autorizar a los agentes de la ley estatales y locales a aplicar la ley federal de inmigración. Otra declaración de emergencia fue la base para las sanciones impuestas por Trump a la Corte Penal Internacional. De ahi que, “Cada acción tomada por la administración Trump-Vance es completamente legal y cumple con la ley federal”, afirmó un portavoz de la Casa Blanca.
Es importante comprender que bajo este gobierno, “los criminales ilegales” no son solamente los adultos, el ataque está dirigido también a nuestros niños en las escuelas públicas y colegios. Medios de comunicación internacionales están publicando que el Departamento de Educación envió el viernes una carta de “Estimado colega” en la que amenaza con quitarle la financiación federal a cualquier institución académica (Escuelas Públicas) que considere la raza en la mayoría de los aspectos de la vida estudiantil.
La carta, dirigida a todas las instituciones educativas preescolares, primarias, secundarias y postsecundarias, así como a las agencias educativas estatales que reciben asistencia financiera del gobierno federal, expuso una interpretación amplia y controvertida de la ley federal tras la decisión de la Corte Suprema de 2023 que destruyó la acción afirmativa. Es casi seguro que generará impugnaciones legales.
“Por lo tanto, la ley federal prohíbe a las entidades cubiertas utilizar la raza en decisiones relacionadas con admisiones, contratación, promoción, compensación, ayuda financiera, becas, premios, apoyo administrativo, disciplina, alojamiento, ceremonias de graduación y todos los demás aspectos de la vida estudiantil, académica y del campus”, escribió Craig Trainor, secretario adjunto interino de derechos civiles del Departamento de Educación.
De ahí que la Biblia nos desafía a ver más allá de las etiquetas y las políticas, recordándonos que todos somos creados a imagen de Dios y merecedores de dignidad y respeto. Las políticas que criminalizan a los pobres o a los extranjeros contrastan fuertemente con el mandato bíblico de acoger al extranjero y cuidar a los desposeídos.
Oremos para que nuestros corazones y nuestras políticas reflejen el amor y la justicia de Dios, y para que podamos ser una comunidad que actúa y alza la voz en favor de la justicia y la verdad, en favor de los vulnerables y marginados en nuestra sociedad.
Buscamos ofrecer una perspectiva equilibrada y bíblicamente informada sobre temas contemporáneos de inmigración, enfatizando la necesidad de empatía, justicia y acción cristiana en respuesta a las políticas y retóricas engañosas y abusivas de la actualidad.



