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La Misión Original: Ser Sal y Luz
El Señor Jesús dejó claro a Sus discípulos—y por extensión, a la Iglesia—su propósito en el mundo: “Vosotros sois la sal de la tierra… Vosotros sois la luz del mundo” (Mateo 5:13-14). La sal preserva y da sabor; la luz disipa las tinieblas. Jesús no envió a Sus discípulos, la iglesia, a encerrarse en edificios entre cuatro paredes, dedicándose solo a ritos religiosos, sino que los envió a transformar el mundo con el poder del Evangelio y de su Santo Espíritu. Su mandato fue contundente: “Id y haced discípulos a todas las naciones” (Mateo 28:19 / Lucas 24:46-47). La Gran Comisión no era solo predicar en un templo, sino discipular naciones completas en todo el mundo, infiltrando cada esfera de la sociedad con los valores del Reino de Dios.
Pero, ¿Cuáles son estas esferas en la sociedad que la Iglesia de Jesucristo está llamada a influenciar (transformar) con los valores del Reino?
Aca les presento por lo menos 10 de estas esferas sobre las cuales giran las sociedades en el mundo. Estas esferas son también llamadas “Montañas de Influencia” o “Esferas Culturales”, basadas en el modelo de transformación bíblica y el impacto del Reino de Dios en todas las áreas de la vida:
1. Gobierno y Política
- “Porque de Jehová es el reino, y Él regirá las naciones” (Salmo 22:28).
- Incluye leyes, políticas públicas, justicia y liderazgo nacional.
2. Religión y Fe
- “Pero buscad primeramente el reino de Dios y su justicia” (Mateo 6:33).
- La Iglesia debe ser sal y luz, no solo un club religioso.
3. Familia
- “Los hijos son herencia de Jehová” (Salmo 127:3).
- Fundamento de la sociedad; afecta educación, valores y futuro.
4. Educación
- “Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él” (Proverbios 22:6).
- Moldea el pensamiento de las nuevas generaciones.
5. Medios de Comunicación y Entretenimiento
- “Todo lo que es verdadero… en esto pensad” (Filipenses 4:8).
- Cine, música, redes sociales y noticias influyen en la cultura.
6. Economía y Negocios
- “Mas acordaos de Jehová vuestro Dios, porque Él es el que os da el poder para hacer las riquezas” (Deuteronomio 8:18).
- Emprendimiento, finanzas y empleo definen la prosperidad.
7. Ciencia y Tecnología
- “Porque en Él fueron creadas todas las cosas… visibles e invisibles” (Colosenses 1:16).
- Avances médicos, inteligencia artificial, ecología.
8. Arte y Cultura
- “Sean gratas las palabras de mi boca… la meditación de mi corazón delante de ti, oh Jehová” (Salmo 19:14).
- Música, literatura, pintura y arquitectura reflejan valores.
9. Deportes
- “Todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor” (Colosenses 3:23).
- Influencia en juventud, disciplina y trabajo en equipo.
10. Justicia Social y Derechos Humanos
- “Defended al huérfano, amparad al desvalido” (Isaías 1:17).
- Lucha contra pobreza, esclavitud, migración y desigualdad.
¿Por qué son importantes?
Estas esferas moldean cómo piensa, vive y actúa la sociedad. Si la Iglesia abandona su influencia en ellas, el mundo las controlará con valores anti-bíblicos como ha sucedido. Pero si los cristianos ocupan estos espacios con integridad y poder del Espíritu, pueden transformar naciones para Cristo. Desafortunadamente desde hace muchos siglos atrás la iglesia abandonó todas estas esferas de influencia en la sociedad y las dejó a merced del enemigo: 1ra. de Juan 5:19.19… “Sabemos que somos de Dios, y el mundo entero está bajo el maligno.”
La Tragedia de una Iglesia Desviada
Han pasado dos mil años, y en lugar de ser agentes de cambio, muchas iglesias se han convertido en cautivas de la religión. Rituales vacíos, tradiciones humanas y un enfoque introspectivo han reemplazado la misión de impactar el mundo. Peor aún, muchos líderes repiten el error de los fariseos, diciendo: “Los cristianos no deben meterse en política”, ignorando que la política—como toda área humana—necesita la influencia de la verdad divina.
¿Dónde nos perdimos? Cuando priorizamos la comodidad sobre el llamado. Cuando callamos ante la injusticia por miedo o complicidad. Cuando olvidamos que “todo lo que en el mundo está… no proviene del Padre” (1 Juan 2:16), y que somos enviados a redimirlo, no a huir de él.
El Silencio Cómplice de la Iglesia
Hoy vemos gobiernos corruptos, líderes inmorales y sistemas opresores que abusan de los más vulnerables: el pobre, el inmigrante (“forastero”, Deuteronomio 10:18), y los indefensos. Y, en lugar de denunciar el mal, muchas iglesias se alían con el poder corrupto, votando por opresores o justificando su maldad. ¿Dónde está el “espíritu de poder, de amor y de dominio propio” (2 Timoteo 1:7)? ¿Por qué callamos cuando la Biblia ordena: “Librad a los oprimidos” (Isaías 1:17)?
El apóstol Pablo advirtió: “Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder” (2 Timoteo 1:7). Sin embargo, la cobardía ha reemplazado a la valentía profética.
El Reino de Dios: Justicia, Paz y Poder
El Reino no es un ritual: “No es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo” (Romanos 14:17). Tampoco son solo palabras, sino poder sobrenatural (1 Corintios 4:20).
Jesús no vino solo a salvar almas, sino a restaurar todas las cosas (Hechos 3:21). Esto incluye:
- La familia (Efesios 5:22–6:4),
- La justicia social (Miqueas 6:8),
- La política (Daniel 2:21: “Él cambia tiempos y edades; quita reyes y pone reyes”),
- La creación (Romanos 8:19-22).
La Iglesia debe ocuparse—no “enredarse” (2 Timoteo 2:4)—en las batallas que definen el destino de las naciones.
Llamado Final: ¡Levántate, Iglesia!
Es hora de salir de las cuatro paredes. De dejar de ser parte del problema y convertirnos en la solución. De votar con conciencia, defender al oprimido y gobernar con integridad donde Dios nos ponga. Como dijo Esther: “¿Quién sabe si para esto has llegado al reino?” (Ester 4:14).
La sal que no sala es desechada y ollada (Mateo 5:13). La luz escondida no alumbra a nadie (Mateo 5:15). ¿Seremos la generación que recupere el llamado? “Si guardáis silencio en este tiempo… los judíos serán liberados, pero tú y la casa de tu padre pereceréis” (Ester 4:14). El silencio de la Iglesia hoy es la derrota del mañana.



