El Caso Donald Trump: Vivimos inmersos en sociedades donde la confusión y el engaño dominan, afectando nuestras relaciones y valores.
Las personas que siguen a líderes con antecedentes criminales o dictatoriales suelen buscar seguridad, compartir ideologías similares, o tener desconfianza en las instituciones tradicionales. La propaganda efectiva manipula a aquellos con visión simplista o que carecen de una memoria histórica profunda. Además, el deseo de pertenencia y el conformismo social pueden llevar a seguir a figuras divisivas. Algunos apoyan al líder por interés personal, aunque eso implique ignorar los valores democráticos, como se ha visto en regímenes autoritarios del pasado.










