Dadnos a Barrabás
El mundo grita otra vez: “¡Dadnos a Barrabás!”, prefiriendo la rebelión que justifica su pecado antes que a Cristo, quien confronta el corazón. Evangelios anatema, disfrazados de verdad, engañan a multitudes con idolatría política y racismos escondidos. La cruz no es de izquierda ni de derecha; juzga toda idolatría. Mientras la mentira se corona, recordemos: Barrabás fue liberado porque Jesús tomó su lugar. La misma misericordia se ofrece aún hoy.










