Un Mundo lleno de Violencia y Confusión: La única esperanza verdadera es el mensaje de arrepentimiento y fe en Jesucristo.
El mundo vive los “principios de dolores” que Jesús anunció: guerras, confusión e injusticia. Estos son síntomas del pecado, no el fin. La respuesta cristiana es no temer, sino confiar en la soberanía de Dios. Debemos velar, orar, proclamar el Evangelio y amar tangiblemente. Nuestra esperanza no está en soluciones humanas, sino en la Segunda Venida de Cristo, quien hará nuevas todas las cosas. Mientras llega, somos llamados a ser luz en la oscuridad.










